El stress como factor desencadenante de la Psoriasis
Dra. Cecilia Cañarte Mantuano.
Fundación Ecuatoriana de la Psoriasis FEPSO
Cada vez que enfrentamos un cambio
se rompe nuestro equilibrio, esto es necesario, saludable y hasta se puede experimentar
con alegría, optimismo, rapidez mental y aumento de la resistencia física, a esto
se lo denomina stress positivo.
En cambio cuando el evento estresante
es muy intenso o dura mucho tiempo o bien el sujeto tiene una personalidad vulnerable,
estamos en presencia de un stress negativo.
En decir el stress es el resultado
de una adaptación del sujeto a un cambio, que exige un sobre-esfuerzo tanto a nivel físico como emocional.
La psoriasis es un trastorno
hiperproliferativo de las células de la piel, crónico, recidivante, que afecta del
2-5% de la población mundial y que en Quito afecta al 0.59% de la población según
un estudio de la FUNDACIÓN ECUATORIANA DE LA PSORIASIS FEPSO, que no tiene edad,
raza, sexo ni estrato económico y que altera la Calidad de Vida de los pacientes,
produciendo un desgaste económico, alteraciones en las relaciones interpersonales,
familiares, laborales y con la comunidad en general, terminando por aislar al paciente
de las actividades diarias, y en muchas veces ocasionando angustia, ansiedad, depresión,
aumento de ingesta alcohólica y en ciertos casos intento de suicidio.
Un paciente de psoriasis presenta
alteración en el estado de ánimo, angustia, inquietud, preocupación excesiva,
irritabilidad, etc. o estados depresivo apatía, fatiga,
llanto, tristeza, visión pesimista, dificultad para concentrarse y ensimismamiento.
O podría presentar combinaciones. Sin embargo algunos
presentan trastorno del comportamiento, conducción
irresponsable, abuso de alcohol o drogas, incumplimiento de responsabilidades legales
etc. Cabe la pena recalcar que muchas veces estos estados se acompañan de
cuadros físicos como
Hipertensión Arterial, infarto de miocardio en personas jóvenes
y obstrucción de arterias por aumento de la coagulación sanguínea,
Gastritis y ulcera de estomago o duodeno, disfunciones sexuales tales
como disminución del deseo, dificultades en la erección o en alcanzar el orgasmo. Contracturas musculares que
provocan dolores cervicales, lumbares y jaquecas.
La FEPSO por ser
la única institución de referencia nacional de pacientes con psoriasis, presenta
un promedio de 15 pacientes nuevos cada mes afectado de psoriasis, cuya principal
causa de aparición de la enfermedad es el ESTRÉS personal, familiar, laboral y de
la comunidad, individuos que presentan alteración en la relación con la parejas,
con los hijos, con lo jefes en sus trabajos o con la comunidad por el rechazo que
implica, lo que les obliga en muchos casos a aislarse del medio, pues se consideran
“leprosos”, y recurren al alcohol, drogas, fármacos, etc. para sentirse mejor, desencadenando
una serie de acontecimientos que implica el bajo rendimiento laboral, la alteración
de todo el núcleo familiar y un rechazo a la sociedad.
En las investigaciones que realiza la FEPSO se determinó que el estrés representó el factor desencadenante
de la psoriasis, con depresión 26%, ansiedad 32%, baja autoestima 33%,pero lo mas
importante es que el 10 % presento ideas suicidas, vergüenza 34%, incomodidad 14%
y solo un 6% esta conforme con tener psoriasis.
Muchos pacientes con psoriasis piensan que es una enfermedad que la pueden llevar toda la vida, y al no tener una cura definitiva generan estrés interno, lo que hace que la entidad se mantenga, por ello es fundamental que sepan que al sentirse estresado, se vuelven irritable sin darse cuenta, se tiene problemas con la pareja, la familia, con el jefe y los compañeros del trabajo, con la sociedad agravando su enfermedad, otros mantienen una tranquilidad “aparente” sin embargo sufren en su interior, no quieren que la familia sufra con él o ella y se aíslan, otros lo toman con mas tranquilidad, pero en realidad es un porcentaje muy bajo, también vale la peno no olvidarse de los niños que tienen psoriasis quienes deben someterse a un estudio psicológico de fondo, pues ellos no reaccionan como los adultos.
Es necesario realizar un tratamiento
psicológico abordando la problemática actual así como la estructura de personalidad
que presente el paciente.
La psoriasis es una enfermedad que reduce significativamente la calidad de vida
de los pacientes afectados. De hecho, un estudio publicado en el último número del
Journal of the American Academy of Dermatology, indica que se considera como la segunda enfermedad que más malestar físico produce y la tercera en cuanto a detrimento
psíquico. En el informe se han evaluado otras once patologías, entre las que aparecen
la hipertensión, la diabetes, la depresión, el cáncer, la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica y la insuficiencia cardíaca.
Existen escasos estudios de psicobiología en
pacientes psoriásicos. Los existentes involucran a neuropéptidos como la sustancia
P, para la que se ha descrito un incremento en las terminaciones nerviosas de las
placas, con valores superiores a los de controles sanos y a los de otras regiones sin placas en los mismos enfermos de psoriasis .
Numerosos autores han señalado la influencia
del estrés psicosocial como desencadenante de los brotes, aportándose cifras que
van desde el 40 al 80% de los casos . Gupta et al han identificado un subgrupo de
pacientes psoriásicos estrés-reactivos, que curiosamente tendrían un mejor pronóstico
a medio-largo plazo si se identifican y tratan los factores estresantes. En estos
sujetos la enfermedad debutaría antes de los 40 años, aparecerían rasgos de personalidad
alexitímicos y problemas para afrontar eficazmente el estrés . En otro estudio de
Al'Abadie et al , los pacientes psoriásicos comunicaron acontecimientos vitales
como desencadenantes de los brotes con mayor frecuencia que los pacientes con urticaria,
acné, alopecia o eccema no atópico. Los acontecimientos vitales más comunes fueron
de índole familiar, seguidos por los laborales y/o académicos.
En cuanto a la coexistencia de enfermedad psiquiátrica,
los pacientes con psoriasis forman parte del grupo de enfermos dermatológicos con
alta comorbilidad psiquiátrica, acompañando a los que presentan acné, dermatitis
atópica, urticaria y alopecia areata . En un estudio reciente realizado en la India,
la prevalencia de enfermedad psiquiátrica fue más elevada en la psoriasis que en
la lepra, predominando en ambas dermatosis la depresión como el diagnóstico más
frecuente. Numerosos trabajos han documentado también la alta prevalencia de depresión
mayor , existiendo correlación entre las puntuaciones en las escalas de depresión,
gravedad de las placas y prurito. Los factores influyentes en la aparición de depresión
son probablemente las repercusiones sobre la autoestima, la imagen corporal y las
relaciones sociales de las lesiones, la cronicidad y la necesidad de seguimiento
prolongado . También se han descrito elevadas puntuaciones en ansiedad, ocasional
abuso de sustancias y una tasa de ideas suicidas el doble (5,6-7,2%) de la de la
población general (2,4-3,3%).
Aún no existe una definición uniforme del concepto
de calidad de vida. Sin embargo, las publicaciones sobre calidad de vida constituyen
un boom en medicina, y se ha incrementado
exponencialmente el número de artículos sobre este particular en la última década y se han desarrollado cuestionarios para evaluar en el paciente de psoriasis como
se encuentra su Calidad de vida, los resultados obtenidos con estos instrumentos
de última generación indican que los pacientes con formas graves de psoriasis presentan
una interferencia en su funcionamiento habitual comparable a la registrada en enfermos
oncológicos, hipertensos, coronarios o diabéticos , por lo que el impacto de estas formas crónicas y graves en la calidad de vida sería similar al producido por otras
enfermedades médicas mayores.
Para esto la FUNDACIÓN ECUATORIANA DE LA PSORIASIS
FEPSO, desde hace varios años, realiza una evaluación cuidadosa en cada paciente
nuevo que acude a nuestra consulta, posterior a la Historia Clínica, se realiza
evaluación física del grado de afectación a través del PASI (Psoriasis
Area Severity Index) para dar la mejor opción del tratamiento y controlar
la evolución, luego se realiza un test de Calidad de vida PDI (Indice de la discapacidad
anatomofuncional) y se valora ansiedad y depresión (test de Hamilton y Beck) y se
somete al tratamiento específico. Cabe mencionar que es un equipo multidisciplinario
quien le valora: dermatología, Medicina interna, reumatología en algunos casos,
Psicología y si fuera necesario psiquiatría.
Por otro lado, la psicoterapia individual con
una orientación de apoyo y cognitiva ha sido utilizada con éxito en algunos pacientes,
en un grupo de pacientes sometidos a sesiones de psicoterapia durante 3 meses, centradas
en el tratamiento del estrés y técnicas de relajación, se objetivó una ligera pero
significativa mejoría en la actividad de la psoriasis respecto a un grupo control
sin psicoterapia.
Debemos pensar que la psoriasis no es una entidad rara, que debe ser considerada dentro de las políticas de Salud, que afecta la Calidad de Vida de quien la padece y de
sus familiares, que implica alteración en el campo laboral y que existe una discriminación
social por el desconocimiento de la enfermedad y lo mas importante es que por la
vida actual que se lleva, las condiciones económicas del momento, la dificultad
de encontrar trabajo, la falta de educación, medicinas de alto costo, etc hace que
un individuo no mantenga un equilibrio adecuado de su estado emocional y genera
estrés considerado como la enfermedad del siglo XXI y aumentando los brotes, produciendo
mas daño en el estado físico del paciente que no solo implica la Piel, sino también
otros sistemas del cuerpo.